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Restaurante Nueve


Foto: Secreto de cerdo y puré de plátano.

Bogotá, Colombia. Pedro Escobar, chef, sommelier y propietario de Nueve, fue mi profesor de geografía vitivinícola de España durante mi carrera de sommelier. Desde entonces han pasado unos quince años, durante los cuales he tenido la fortuna de mantenerme en contacto él, de compartir un viaje de vinos por los viñedos de California y de visitar y ser testigo de la evolución de su restaurante, el cual es hoy en día referente de la alta gastronomía del país. Nueve empezó con una mesa de doce puestos y una cocina diminuta en la que Pedro preparaba alucinantes tapas o bocados para maridar con la que puede ser, aún hoy en día, la más extensa de carta de vinos, todos por copa, en Bogotá. Los años pasaron, el número de puestos fue creciendo y aunque algunos equipos de cocina obsoletos han sido reemplazados por unos mega tecnológicos, el tamaño de la cocina, el concepto y la calidad, se han mantenido igual.

Foto: Arepa de tela y gamba al carbón.

Yo prefiero sentarme en la mesa original al fondo del local, desde la cual puedo ver a los cocineros haciendo su magia y además, sin parame de la silla, decidir qué vino me voy a tomar. Y eso fue justo lo que hice el viernes pasado: me senté en la punta de la mesa de doce puestos y con cada uno de los platos que nos mandó Pedro (que siempre está en Nueve pendiente de su servicio), escogí el vino para acompañarlos. Los crudos y platos de mar los disfrutamos con un Txacoli, vino blanco del País Vasco y con un montilla moriles, también blanco del sur de España. Para los platos de tierra nos inclinamos por un inusual tempranillo de la denominación de origen Toro, en España, bastante sutil para el común de los vinos de esta región. Para cerrar, Pedro nos obsequió una copita de Jerez Oloroso que cerró con broche de oro la maravillosa experiencia.

Foto: Crudo de corvina.
 
Foto: Alitas de pollo asado.

Ir a Nueve es una fantasía, de verdad que no hay detalle que no esté pensado para agradar. La casa es hermosa y si llega antes de la hora de su reserva, se puede refrescar con un cóctel de “alta gastronomía”, en la belleza de bar que hay a la entrada: el famoso Ocho y Cuarto, también propiedad de Pedro).

Para mayor información y reservas visite en Instagram: @nueve_rest.









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